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   LLEGASTE AMOR
 Expresando lo que significas para mí.
Ni el tiempo , ni tu ausencia ha logrado empañar tu recuerdo.
Mi mundo, así te nombraba, tu respuesta eran tus besos tabacomiel.
Entraste a mi reino de amistad, en momentos que mi
corazón estaba cegado por un amado equivocado.
Dios iluminó mi camino y arribó la hora de nuestro ansiado encuentro.
Transcurrieron los días, sin atrevernos a estallar nuestras emociones
internas por temer desmembrar casi tres años de amistad.
Nuestra pasión se facilitó mientras viajábamos al este uruguayo.
Miradas hechizadas, miles de sensaciones selladas de un apasionado beso y de fondo Javier Solis
Un patito Donald dibujado de maravillas y una leyenda “ Te amo” lucía de costado de mi taza de café mientras tus bellos ojos del color del cielo, tus tersas manos enormes de bondad gritaban mil cosas, que solo siente un loco por amor.
Por mi parte , la niña ignorante de ser bien amada, atónita a diversas circunstancias y
con temor a despertar , de lo que era una realidad, no un espejismo.
Tu reina mimada conoció el frenesí de un existir inigualable, atesorando sueños para un mañana colmado de violetas esparcidas danzantes en nuestros senderos a recorrer.
Nuestros paseos por el Parque Rodó, jugábamos como dos criaturas estrenando juguetes y olvidando nuestros caducos amores.
El calendario siguió su marcha, nuevos proyectos y mucho candor .
Abril del 75, comenzó nuestro gran amor, Abril del 76 nos obsequió nuestro fruto de amor.
 El Amor no tiene un dia y como cada dia te amo mucho más , ochocientos sesenta y tres llevas junto a Dios y los ángeles, tú mi dulce “ Mundo” de ayer y de ahora...
Mi corazón bate a los cuatro vientos un ¡¡¡ Te amo mucho Sol de mi vida !!!
 
  © Raquel Luisa Teppich a Sergio Olivera Lloyd. 14 de Febrero del 2006 “ Dia del Amor y la Amistad “.
 

 

PARQUE CERRILLO
Una tarde de otoño, al cruzar el Parque Cerrillo, sentí desazón y sorpresa. Los bancos grisáceos, raídos por el abandono, la única melodía era el batir del viento.
Las nubes se deslizaban en forma variable, repentinamente una fría garúa me envolvió, el humo de las fábricas, basurales en cada paso, contaminando el medio ambiente 
Apoyada en un árbol a la espera de Sol, me transporto a tiempos lejanos y me pregunto qué fue de la alegría de los niños saltando , corriendo, sus risas. El canturrear de los pájaros .Las flores pintaban vida , nuevos sueños. El paso agitado y murmullo de la gente emanando ventura.
La realidad se hace presente, la soledad del Parque Cerrillo producto de la mezquindad.
Sol corre a mis brazos y nos perdemos en búsqueda de un sitio que esté insubordinado del despego humano.
  © RAQUEL LUISA TEPPICH
 

 

"Desde el Planeta los Afectos"

Gente querida, en esta tarde fría, desde este sitio distante que me lleva a cavilar sobre los Afectos, sumamente olvidados en mi anterior planeta Tierra. Mientras transitan seres de estructura diferente frente a mí... 
 
Anhelo  la unión de las almas, que  la belleza sea valorada  según la calidad de sentimientos y no exista discriminación. Mundos sin niños marginados, ancianos venerados por la sabiduria que profesan y pasiones no mezquinas.
 
Prosigo recorriendo"Los Afectos " entre cantos de éxoticos pájaros, campos de no me olvides , lirios campestres , cascadas bordeadas de nenúfares.
 
Gente querida los invito a conocer mi mundo "Los Afectos" , véhiculo para llegar 
" El Amor ".
©Raquel Luisa Teppich
 

 

TARDECITA DE AGOSTO
Nueve de Agosto de 1985.Tardecita soleada, regresábamos de traer a Nadina de un cumpleaños infantil.
Entrando a nuestro hogar, Sergio fue apuntado por un cuchillo, por dos individuos armados, decididos a todo.
Ambos de rostro cubierto, uno de ellos revisando y una escopeta de caño recortado en su mano, el del arma blanca empujando a Nadina y a la empleada de casa.
 
Momentos de pánico, impotencia ante la osadía de estos inadaptados sociales que no repararon de cometer este asalto a mano armada, a Sergio que me ayudaba a entrar. Dios nos dió calma y fuerza, para sobrellevar esos momentos, comenzaron a recolectar los valores que les agradaba y luego pidieron dinero. Los mal vivientes atropellando a cada instante con su prepotencia la dignidad humana.
 Finalizada la recolección del botín, encañonaron a Sergio (mi esposo) hacia nuestro auto, el otro sujeto nos llevó a la habitación de Nadina (mi hija) y a Zully (la empleada) y nos amenazó de no llamar a la policía, quedarnos quietas, que se llevarían a Sergio como rehén. Nadina , una niña de nueve años, se puso a llorar a los gritos, trataba de calmarla sin poder tomarla, mi silla de ruedas en la alfombra no permitía movilizarme, dado que Zully estaba ida del terror no podía ayudarnos. El sujeto del cuchillo, dijo estas palabras : “Nena tu papá regresará luego, no llamen a la seguridad y no salgan de esta habitación”, luego visualizó una cadena de oro, regalo de mi madre y la extrajo suavemente de mi cuello y partieron.
 Transcurrió una hora imborrable, pavor, impotencia y reflotar mi fortaleza , tratando de que mi hijita y Zully lograrán estabilizar un poco su consternación. Sergio vivió instantes, indeseables a ningún humano,
Lo apretaban bajo el asiento y era de contextura grande, el que lo vigilaba, decía que había que matarlo y el que conducía que era el jefe, le dijo que lo soltaría porque le habia prometido a la nena...
El malhechor que conducía, lo hacia a 150 Km. por hora, llegaron a un descampado a diez Km. de la ciudad, ya era noche, lo bajaron, le arrancaron la alianza y se fugaron en nuestro vehículo. Mi esposo comenzó a caminar, hasta que encontró una Estación de Servicio a ochenta cuadras de ese inhóspito sitio. Relató a los dueños de allí lo sucedido y un camionero que cargaba combustible , gentilmente se ofreció a traerlo a nuestro domicilio.
 
De pronto entró Sergio: ¡¡¡ Qué momento!!! Dios lo cubrió para que regresara a nuestro mundo de amor. Emociones indescriptibles , el ansiado reencuentro, dulces abrazos y besos para borrar el horror. Nosotras estuvimos en peligro, el tiempo que estuvimos en la habitación porque dejaron el portón abierto y podrían haber entrado otros mal vivientes que asaltaron esa noche , una casa a tres cuadras de la nuestra.
 
Soy creyente en Dios y los hombres buenos y ese nueve de Agosto, un dia después de mi cumpleaños, la mano de Dios, estuvo junto a nosotros.
  © Raquel Luisa Teppich
 

 

Eterno Regalo
Estuve buscando en muchos negocios un regalo adecuado para el Día del Amigo, pero no hallé el adecuado. Pensaba obsequiarte un auto lujoso, pero descubrí que me lo chocaron. Pensaba regalarte las flores más bellas de la ciudad, pero alguien las pisó. Quise halagarte con una tarjeta, pero la carta de envío se quemó. Opté por la más brillante de las joyas, pero la robaron. Decidí enviarte un vestido de la seda más hermosa, pero me la mancharon. Entonces miré al cielo en busca de respuesta y la hallé al mirar los pájaros que volaban juntos, sin separarse ni por un instante. Me dí cuenta que el regalo más grande lo tenía desde el día que me convencí que tenía tu amistad. No hay regalo mejor que el tenerte como amigo en los buenos y malos momentos. Gracias por darme el mejor de los obsequios.
TE QUIERO MUCHO Y TE RESPETO. . . A M I G O.
Daniel Wilson, Mar del Plata, Argentina
 

 

AURORA Y RENÉ
El Psiquiátrico de Letelier situado en la zona sur de Buenos Aires. Un sitio que albergaba ciento cincuenta pacientes de diferentes patologías mentales.
Jardines amplios, canteros floridos al cuidado de Juancho el jardinero , una fuente victoriana llamaba la atención de los visitantes, bancos de madera cada cincuenta metros. El canto de los pájaros, rompiendo duros silencios.
Médicos y enfermeros de riguroso verde, siempre con una sonrisa, en ese mundo especial.
Aurora, era una mujer de casi cincuenta años, cabellos negros, tez blanca y ojos verdes, llevaba la mitad de su existencia allí, cursó estudios contables , trabajó de empleada de comercio, allí la conocí. Era huérfana y oriunda del Chaco. Su carácter huraño, su enfermedad no pudo cambiarlo. Mensualmente la visitaba desde su traslado, nos teníamos un cariño muy especial. Aurora solo tenía una amigo en el nosocomio, llamado René, este de aproximadamente 60 años, 1.90 de altura, cabellos gris plata, muy delgado, su mirada perdida, sin saber de tiempos.
Aurora y René, siempre unidos por la comunión profunda de sus almas, silencios, risas infantiles ,frágiles como el cristal, en este mundo sin oportunidades para ambos. Cada tarde de Domingo, aguardaban ansiosos mi visita, los buñuelos de manzana , membrillo y los jugos de ananá.
Hasta aquel dia fatídico del escape de gas, visité a mi amiga y a su compañero.
La muerte unió su almas una vez más...Sepultados uno junto al otro, flores blancas y rosadas deposito cada primer domingo de mes.
                                                          © RAQUEL LUISA TEPPICH
 

 

 

Gracias

Thank You

Muito
obrigado

Merci